Hay que reinventar el ahorro cada día. Así que ¿por qué no volver a las prácticas de nuestros antepasados? Volvamos a la hucha de toda la vida. Es una buena forma de ahorrar poco a poco para pequeños imprevistos.

Es una buena forma de ir guardando pequeñas cantidades, por ejemplo 1 euro al día, o la calderilla que sobra al finalizar el día. La idea es que tengamos un pequeño remanente di dinero para momentos puntuales de necesidad.

Cada vez son más las personas que difícilmente llegan a fin de mes y su capacidad de guardar un poco de dinero es casi misión imposible.

Si nos planteamos por ejemplo apartar 100 o 200 euros al mes a una cuenta de ahorro, como nunca llegamos a fin de mes al final no hemos guardado nada.

Una buenísima solución en estos casos es comprar una hucha, así con cantidades muy pequeñitas podemos conseguir tener un pequeño remanente para cuando surja un problema. Puede ser que se rompa la nevera, un gasto imprevisto en nuestros hijos o una multa.

Cuando esto ocurre no sabemos de dónde sacar el dinero.

Como siempre no hay que obsesionarse y ser realistas si podemos guardar 0,50 euros al día pues es lo que ahorraremos, si es un euro pues mejor, pero siempre con metas realistas.

Si pasado el tiempo no hemos necesitado ese dinero y hay suficiente pues podemos gastarlo en algún pequeño capricho o en regalos de Navidad.