En este 2013 y tras la inyección de capital a los bancos desde Bruselas el crédito y las hipotecas deberían comenzar a fluir. Aquellos que vayan a pedir un préstamo hipotecario este año deben tener en cuenta algunos consejos antes de comenzar a negociar con su banco.

euribor e hipotecas

Unos años atrás los bancos pusieron de moda la llamada “cláusula de suelo” por la cual son millones los españoles que están pagando altos tipo a pesar de que el Euribor está en mínimos históricos. Aunque esta cláusula en la actualidad no se aplica conviene preguntar por ella antes de firmar para evitar problemas futuros.

El problema actual es el diferencial que fijan los bancos respecto al índice de referencia, en este caso el Euribor. No tener claro este aspecto puede suponer firmar una hipoteca con unas cuotas muy altas en el futuro.

A día de hoy es fácil encontrar ofertas de hipoteca con Euribor + 3% o Euribor + 4%.

El riesgo de estos diferenciales tan altos es que ante un escenario de subida de tipos la cuota se dispararía. En ese sentido conviene recordar que en el 2008 el euribor llegó a superar el 5%, por tanto si esto vuelve a ocurrir dentro de 4, 5 o 10 años las personas que firmen una hipoteca este año se enfrentarían a tipos del 9%. Pero aun no llegando a esas tasas, una subida al 3% del Euribor (nada descartable) supondría tener un préstamo hipotecario al 6 o 7% de interés anual.

Pongamos un ejemplo. Supongamos una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años:

  • Hipoteca actual a Euribor + 0,75% (firmada hace años): Cuota mensual 582 euros
  • Hipoteca actual firmada en Euribor + 3%: Cuota 750 euros

Si el precio del dinero subiese al 3% y al 5%, estas son las consecuencias

  • Hipoteca a Euribor + 3% (total 6%): Cuota al mes 966 euros
  • Si el subiese al 5% + 3% (total 8%): Letra cada mes de 1.157 euros

Es decir un usuario que firme hoy una hipoteca con un diferencial del 3% (los hay incluso mayores) se puede encontrar con una subida en su mensualidad de alrededor del 60%, por eso hay que buscar en el mercado la entidad que ofrezca el diferencial más bajo.

Lo siguiente a tener en cuenta son los gastos y obligaciones vinculados a la hipoteca. Un resumen de estas obligaciones se puede ver en: Gastos de la hipoteca, a grandes rasgos son notarios, tasadores, gestión registro y otros.

Pero más importante es pedir que nos expliquen las obligaciones. Muchas veces en el banco nos dan un precio para nuestro préstamo pero cuando estamos en el Notario nos enteramos que esas condiciones son sólo si cumplimos ciertos requisitos de contratar seguros, tarjetas de crédito u otras obligaciones.

El momento actual es delicado y hay que preguntar por todo, como hemos visto en el ejemplo anterior, la diferencia entre un buen crédito hipotecario o uno que no sea imposible pagar en el futuro depende del diferencial.

Una hipoteca que firmamos hoy es nuestra obligación para muchos años de nuestra vida y las condiciones del mercado son variables. Por eso hay que ser previsores y pensar en el futuro, ya que unas buenas condiciones a día de hoy pueden ser nefastas dentro de 5 o 10 años.

Nuestro ahorro y calidad de vida futura dependerán de firmar unas buenas condiciones ahora.